El colgante, las monedas y la Virgen de Begoña.

No he sido muy buena estudiante ni muy creyente en ninguna religión. Pero cada vez que tenía un examen, me daba por encomendarme a todo lo que pillaba cerca, repetía la ropa (previo paso por lavadora, ¡claro!) que había llevado el examen que había aprobado, o bien me sentaba al lado de la pared de una de las aulas de la uni, donde había una pegatina de Kate Moss, que me solía dar suerte. Se convirtió en mi diosa de la buena suerte los últimos exámenes.

Y en cuanto les dije a mis amigos que tenía un cáncer, y que me operaban el 5 de abril, de repente, se volcaron en mi con toda su fuerza. Abrazos, llamadas, cariño en forma de mil detalles. Mis cuñados me regalaron un colgante con la V (de Virginia y de valerosa); mis amigas las amazonas influencers otro con una piedra rosa y mis primitos una pulsera con una estrella. De repente empecé a sumar regalitos, cada cual con la fuerza de quién me los regalaba.

Pero no acababa ahí: Naiara, me prestó unas monedas con gran valor familiar, para que me den fuerzas en el tratamiento, mis amigas Nerea, Leixuri y Maialen peluches y tarjetas de kiwis (el animalito, ¡no la fruta!) de sus viajes a Nueva Zelanda. La familia de los amuletos iba creciendo a pasos agigantados. A ello, se sumaron dos libros de Mai y Javi, otro de mi querida Monika para los ratos en la sala de espera en Basurto, el de Ramón para aprender a cocinar (en ello estamos), María un pañuelo y unos pendientes preciosos de diva, Izaskun el precioso colgante del eguzkilore para que me proteja… y a cada regalo yo me emociono más.

Si la fuerza dependiese de todo el cariño que estoy recibiendo, os prometo que no sería “Super Woman”, sino la liga entera de los superhéroes. Y a esa fuerza, se sumaron mis primas y mi tío que me regalaron el mejor de los anillos, el que es para mi su cariño y sobre todo el amor y la fuerza de mi estrella de punto. Sin duda el más emotivo, y el que representa la lucha de todas.

Os decía al principio, que además de no ser buena estudiante en el colegio, (para desesperación de mis padres), tampoco soy religiosa. Por eso, saber que la madre de Naiara pone velas por mi cada vez que pasa por la basílica, o mi amigo Iñigo piensa en mi cuando va a sus revisiones de ojos, en la clínica que está al lado de la Basílica de la Virgen de Begoña, me emociona y alegra a partes iguales. Bueno, en realidad lloro como una magdalena, pero vaya, eso no se lo digo a ellos, para que no se preocupen.

El colgante en V, las monedas y La virgen de Begoña, son tres de los muchos gestos de afecto y cariño de los valientes que están a mi lado en esta guerra, detalles y regalos, que hacen que cuando no puedes más, no tienes más que mirarte la muñeca, la mano, tocarte el cuello o la balda donde guardo los libros, para sentirlos a todos a mi lado.

 

 

 

 

1 comentario
  1. Naiara Dice:

    Hayyy Mari!! Nose por dónde empezar!!?
    No me acuerdo exactamente el día en que nos conocimos pero sí que cuando volvíamos a casa le dije a Jon que me pareciste una chica genial!!! Fue como un flechazo. Desde el minuto uno nos complementamos un montón y fue como si nos conociésemos de toda la vida. Desde aquel día supe que tenía una amiga a la que no veo mucho pero con la que sabía que podría contar para cualquier cosa!!!!

    Pero sí que me acuerdo perfectamente de aquel día aquella llamada !! Hay señor menuda llorera!!! Como me consolaste!! Que palabra tan dura, lo último que esperaba oír! Desde aquel día no hay dia que no me acuerde de ti, intento no darte mucho la chapa pero necesito saber que estás bien!! Días malos, días buenos,análisis malos, análisis buenos,ingresos,altas…
    Batallas ganadas!!! TODAS!!! Olé olé la Sole !!! Cada día queda menos y estás siendo la verdadera REINA DE LAS AMAZONAS!!! Tu positivismo es una gran parte de tu rápida recuperacion, lo estás haciendo fenomenal!! Eskerrikasko por demostrar que en esta vida no hay que darse por vencida!!! Eskerrikasko por ser como eres !!!

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

80 + = 88